CONTROL DE PLAGAS

Se le llama ecosistema a aquel conjunto formado por los seres vivos y los elementos no vivos del ambiente y la relación vital que se establece entre ellos. Todo ecosistema se caracteriza por la presencia de componentes vivos o bióticos (plantas, animales, bacterias, hongos, protozoarios) y de componentes no vivos o abióticos (luz, sombra, temperatura, agua, humedad, aire, suelo, presión, viento y pH). Las distintas especies de organismos vivos se dispersan en las áreas donde pueden vivir, ocupando determinadas posiciones en los ecosistemas según sus requerimientos alimentarios y físicos, posiciones que definen su nicho ecológico específico.

Estos ecosistemas naturales, llenos de una gran diversidad de organismos, se perpetúan en el tiempo al interactuar armoniosamente entre sí todos los elementos que los conforman. Sin embargo, si son alterados en su equilibrio, cambian su dinámica de interacción y con ello las características del ecosistema original.

El principal agente modificador de ecosistemas naturales es el hombre. El hombre ha recurrido a sembrar grandes extensiones de tierra y cultivarlas, regarlas, etc. El hombre ha inducido y sigue induciendo alteraciones a los ecosistemas naturales al tratar de resolver sus necesidades de alimentación cada vez mayores aunadas al aumento constante de las estrictas normas de calidad para los productos en el mundo entero. El hombre ha establecido los agroecosistemas donde un cultivo en particular es el principal componente, con poca o nula diversidad de especies vegetales. Esto conlleva a que haya abundante alimento de una sola especie vegetal para aquellos organismos que se alimenten de él. Por supuesto que las plagas especializadas en consumir esa especie vegetal proliferan exitosamente y sin control natural como consecuencia de la ruptura en el balance ecológico. De ahí que se requiera utilizar medidas de control apropiadas, ya que si éstas medidas son inapropiadas y se trata de eliminar a la plaga con productos químicos que no discriminan, lo único que se logrará será que el desbalance natural aumente aún más al eliminar también a los enemigos naturales de dichas plagas. Como ejemplo reciente tenemos especies de organismos pequeños como trips, moscas blancas, minadores, ácaros etc. que tienden a ser las plagas de actualidad.

En general, se acepta que el control de una plaga consiste en mantener la densidad de su población debajo del nivel en el cual comienza a causar perjuicio económico. Solamente un entendimiento profundo de la biología y ecología de los organismos presentes en el agroecosistema puede darnos la habilidad de manipularlos y dirigirlos.

En el control tradicional simplemente se reacciona, suprimiendo la plaga. Sin embargo, es sumamente importante el conocimiento de la plaga y sus interacciones con el ambiente para poder diseñar y aplicar aquellos procedimientos de manejo convenientes que reduzcan las plagas y sean amigables con el medio ambiente. Cuando un componente es perturbado otros componentes son modificados.