PULGÓN AMARILLO
(Melanaphis sacchari)

Es un insecto originario de África el cual se encuentra ya en muchos países, en México se presentó en el estado de Tamaulipas en el 2013, actualmente es una de las plagas más agresivas y cuarentenarias que genera pérdida del 30 al 100% en el cultivo de sorgo en los estados productores de sorgo del país, a la fecha se redujo el cultivo del sorgo en un 50%, se puede reducir aún más si no se tiene la suficiente prevención y control del mismo.
El pulgón amarillo mide 2 mm de largo en estado adulto. Tiene dos apéndices en la parte posterior del abdomen llamadas “sifúnculos” de color negro. Los pulgones son de color amarillo durante la mayor parte de su vida, pero los adultos en ocasiones se tornan pardos o grisáceos.
Tienen 4 formas diferentes de reproducción en un periodo. Las hembra adulta detecta la baja nutrición mediante estructuras sensoriales del aparato bucal que envían información a su sistema nervioso central (SNC), estimulando a las células neuro-secretoras (SNS, CC, corpora cardiaca y CA, corpora alata) de las hormonas que transfieren señales maternas hacia el aparato reproductor e inducen la información genética que determinará la producción de diversas formas o morfo-tipos (Polifenismo) ya sean formas sin alas (ápteras), o formas aladas en la descendencia cuya función será volar en busca de nuevas plantas hospedantes de mejor calidad. Algo similar ocurre para inducir la producción de formas sexuales cuando la hembra recibe señales del medio ambiente como baja temperatura y fotoperiodo corto. Las formas sin alas (ápteras) en altas poblaciones son las responsables del daño de tipo directo. Cada hembra es capaz de producir más de 50 individuos y tienen un ciclo de vida corto (2-3 semanas), con múltiples generaciones por año.
Tienen hábitos gregarios, es decir, se agrupan en colonias abundantes. La forma de localizar a M. sacchari es en el envés (debajo) de las hojas donde se protegen de los rayos solares al mismo tiempo que se alimentan de la savia. De hecho, los daños se derivan de la succión de la savia en las hojas, las cuales al reducir su absorción de nutrientes y agua, se tornan rojizas por lesiones. Los daños indirectos son: a) presencia de la mielecilla que excretan los pulgones en las hojas, tallos y panoja promueven la aparición de otras plagas que aumentan el daño al cultivo como es el caso de fumagina, un hongo asociado a la mielecilla, cuya presencia reduce la fotosíntesis y provoca el secado de tallo y hoja; b) la transmisión de virus fitopatógenos.
Derivado del ataque del pulgón la planta cae en un estrés el cual se traduce en no crecimiento de la panoja, no llenado de grano y reducción del rendimiento hasta en un 100%., complicando su control si dejamos crecer el umbral, cada insecto puede producir hasta 80 pulgones de 2 a 3 semanas una parte de estos desarrollan alas pueden ser dispersados por el viento para diferentes lugares.
La resistencia genética actual de nuevas generaciones de pulgón amarillo a los productos de síntesis química aunado al alto costo, la contaminación y la poca efectividad motiva al agricultor a buscar nuevas alternativas efectivas, viables y amigables con el medio ambiente.
En BTAGROINDISTRIAL contamos con los siguientes productos para el control del pulgón amarillo:

BT+BMP

Combina el poder bioinsecticida de la bacteria Bacillus thuringiensis con la de los tres hongos entomopatógenos más utilizados en el control biológico Beauveria bassiana, Metarhizium anisopliae y Paecilomyces fumosoroseus.

DIATOSIL

Actúa como cuchillas microscópicas que al ser ingeridas por el pulgón le ocasionan fuertes lesiones en el sistema digestivo y muere.

ACNEEM

100 % aceite de semilla de neem, actúa por contacto e ingestión. En insectos retrasa el desarrollo y evita la reproducción y deseos de alimentarse.

METARSIL

Contiene esporas (coni dios) del hongo entomopatógeno (Metarhizium anisopliae). Estas esporas, al ser aplicadas sobre el pulgón, se activan y germinan, formando sobre ellos, un apresorio que se adhiere a la cutícula y la penetra con una hifa que llega hasta al interior del insecto provocando su muerte.