TIERRA DE DIATOMEA
Diatosil en la nutrición de cultivos vegetales


El silicio ha demostrado tener efectos benéficos en muchas plantas, especialmente en aquellas que se encuentran sometidas a diferentes tipos de estrés, tanto biótico como abiótico.

Beneficios:

- Induce tolerancia al aluminio y elementos tóxicos.
- Inhibe la mancha café en el cultivo de arroz por toxicidad de manganeso.
- Incrementa la tolerancia a sales.
- Aumenta la actividad fotosintética.
- Incrementa la selección de K y Na.
- Aumenta la actividad enzimática antioxidante como superoxidodismutasa, peroxidasa, catalasa, glutatión reductasa.
- Resistencia a la sequía y pérdida de agua por transpiración.
- Incrementa la eficiencia de agua en las plantas.
- Reforzamiento de las paredes celulares que actúa como una barrera natural contra patógenos.
- Provoca un balance en las plantas por exceso de N, Zn, P, favoreciendo la productividad.
- En caña de azúcar aumento la productividad de 17 a 30%.
- En rosal aumento la productividad de 23 a 58%.
- Incremento en el grosos de tallo y hoja.
- Mayor peso seco por unidad de área foliar.
- Incremento en la concentración de la clorofila en un 50%.
- Incremento en rendimiento y peso en los cultivos vegetales.
- Mayor calidad y cantidad de polen.
- Mayor vida de anaquel a los frutos.
El silicio no se encuentra en forma libre en la naturaleza, lo encontramos como parte de la formación de rocas, arenas y arcillas combinado con oxígeno (SiO), y en metales conocidos como silicatos.

Más del 60% de los compuestos de silicio forman parte de la composición del suelo (Marschner 2002), encontrándose en mayor concentración en los suelos arenosos. Es importante mencionar que el porcentaje mayor del silicio presente en el suelo no está disponible para las plantas vegetales debido a que forma compuestos con otros elementos. A excepción de las plantas acumuladoras de silicio, las demás no pueden obtenerlo directamente.

Algunos de los grupos que son conocidos por tener un requerimiento cuantitativamente alto de silicio son las diatomeas y otros miembros de las algas pardo-doradas, las crisofitas (Simpson y Volcani, 1981), cuya estructura y composición son de silicio. Estas algas microscópicas, una vez fosilizadas con el tiempo, son una fuente rica e importante de este elemento en forma disponible y asimilable para los cultivos vegetales.

La agricultura moderna sólo se ocupa de aportar macroelementos inorgánicos, que en ausencia de los microelementos, no pueden ser asimilados por las plantas. Para lograr que dichos macroelementos sean asimilados con facilidad es muy recomendable utilizar las diatomeas fosilizadas suspendidas en agua aplicadas con unos pulverizados comunes sobre troncos, tallos, hojas.
La empresa Biotecnología Agroindustrial S.A. de C.V. ofrece a los agricultores el producto DIATOSIL.

DIATOSIL